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El primer fin de semana de noviembre
tuve la gran oportunidad de participar en el stand
de nuestra asociación que tuvimos en la feria
de BioCultura. Supuso un gran impulso para el
naturismo y para la asociación, aunque aún es
pronto para comprobar datos, firmas, etc. El público
que suele pasar por esta feria es gente de mente
abierta y de un modo de pensar diferente al de
otras ferias. Pero lo que realmente a mí me interesa
comentar es el comportamiento de los jóvenes que
nos visitaron.
Me alegró comprobar que fueron
muchos los jóvenes que acudieron a dicha feria
y se pararon en nuestro stand. La mayoría de ellos
se paraban por el interés de nuestra forma de
vida y pedían información de playas, de centros,
sobre nuestra asociación y sobre el proyecto de
formar la sección de jóvenes de ADN. Colaboraron
todos a ampliar la lista de firmas que recogimos
para solicitar horarios nudistas en las piscinas
del Ayuntamiento como de la Comunidad, y los que
no comparten esta filosofía de vida también firmaron
por solidaridad.
Entre la gente indecisa, que no
acaban de dar el paso definitivo por varios motivos
que más bien yo llamaría miedos; los del sexo
masculino se preocupan más por las reacciones
de su cuerpo, las féminas se preocupan más por
la actitud del resto de los nudistas y mirones,
y ambos por encontrarse con algún vecino. Todo
esto son miedos que hemos pasado todos. Y los
consejos que les di, consistían en decirles que
fuesen valientes y se enfrentasen a estas situaciones,
en cada caso dando soluciones, informando, etc...
saliendo todos ellos convencidos y muy contentos
(al igual que yo) de su visita.
Otro aspecto que me llamó la
atención fue que poco a poco son ellas las que
se van interesando por su propio pie y arrastran
a su pareja a probarlo. Este hecho es bastante
sorprendente e importante, porque normalmente
son ellos los que se interesan primero y porque
ellas suelen tener las cosas más claras que nosotros,
somos más débiles hacia ellas y nos dejamos convencer
más fácilmente en cualquier aspecto de la vida.
Lo único que lamento es al comparar
nuestra asociación con otras de BioCultura. Estas
tenían en cada turno cinco personas y todas ellas
menores de 30 años. A partir de esta observación
me di cuenta que esto se debe al número escaso
de socios de ADN comprendido entre estas edades
(aquí está la prueba de que estamos concienciados
para asociarnos). Pero este es un tema muy delicado
para la mayoría de ellos y se trataría más de
una falta de información. Por ello estaré en FITUR
2002 dando publicidad del naturismo a los jóvenes
y mayores.
Lo que sí puedo decir es que trabajando
duro y con experiencia se puede conseguir la meta
de que la gente joven se asocie a nosotros. A
ver si conseguimos entre todos disminuir la media
de edad de la asociación. Poco a poco lo estamos
logrando.
Un saludo,
Jorge Seral
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