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Estando este verano por la zona
costera de Granada, solíamos ir, cuando bajábamos
al mar, a playas nudistas. Las otras playas normalmente
ni me las planteo por dos razones: están llenas
de gente y hace años que no tengo bañador. Varias
noches dormimos en la playa. La noche anterior
a la vuelta, decidimos dormir mis hijos, un amigo
y yo en la playa El Tesorillo de almuñecar. Al
levantarnos, tras un baño y disfrutar del cumpleaños
de mi hijo, nos pusimos a desayunar mangos, mientras
poco a poco se iba poblando la playa de gente
que empleaban prendas diversas. Se puso cerca
una mujer, que al poco, de muy malas maneras,
nos comentó que no podíamos estar allí desnudos.
Le pregunté muy tranquila por qué y me dijo varias
veces por que no podíamos. Tras varias respuestas
iguales y nuestras, aceptó abrirse y sincerarse,
comentando que no había derecho, que a ella, le
daba vergüenza que sus hijos nos viesen así. Le
dijimos que no había Ley que nos prohibiera estar
de ese modo pero que aún así que estuviese tranquila,
que dentro de muy poco nos teníamos que ir para
no perder el autobús.
Me gustaría que la gente fuera
sincera y no entrase directamente desde lo que
siente realmente, es decir, no diciendome que
está prohibido, sino pidiendome el favor de taparme
por sus perjuicios o masletar emocionales. ¡Qué
sencillo me resultaría todo entonces¡.
Cuando yá estábamos vestidos
todos menos mi hija, apareció una pareja de la
Guardia Civil a decirnos que allí no se podía
estar desnudos, que para ello hay playas habilitadas
con carteles indicativos. Les pregunté que por
qué no se podía y me contestaron (todo ello en
un ambiente cortés pero tenso que porqué estaba
prohibido. Les dije que no sabía de ninguna Ley
que lo prohibiera y me contestaron que no era
custión de Leyes, sino del Ayuntamiento. Les cuestioné
el lugar donde viniese eso reflejado y les dije
que de todos modos no se preocupasen pues ya nos
íbamos y no queríamos perder el autobús. Al decir
esto, el que hablaba de modo más borde y prepotente
se calló y el otro, más agradable, dijo que es
cierto que no había ninguna Ley que lo prohibiese,
pero que existía el exhibicionismo. Comenté que
sería cuestionable que ese fuera nuestro caso
y tras despedirnos nos fuimos.
Considero muy importante que
hagamos valor con calma y naturalidad valer nuestros
derechos, no entrando en luchas destructivas,
hablando siempre con tranquilidad y sinceridad.
Que vean que somos iguales que ellos, con pies,
manos y corazón. Que vean que somos gente normal
y corriente que ama sentir el sol, la brisa y
el agua en toda su piel. Creo que de este modo,
poco a poco nos irán abriendo hueco sanamente,
sin recelos. Creo que de este modo, se irán abriendo
y tal vez, rompiendo dogmas y paradigmas y algunos
de decidan a apartar las telas molestas y artificiales
de sus cuerpos, creando además mayor comprensión
y unidad.
Gandhi decía: "Desobedece la
Ley injusta y acepta pacíficamente sus sanciones,
para que el legislador comprenda la injusticia
de la Ley que creó".
Nuria Aragón .
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