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Como recordaréis,
el pasado catorce de diciembre, tuvo lugar en
el Trece Rosas nuestra fiesta de Navidad. Bueno,
cuando se trata de celebraciones lo suficientemente
arraigadas como para hacer variar nuestro estado
de ánimo: unos hacia la ilusión,
otros hacia la tristeza, pero casi nadie hacia
la indiferencia, resulta grato tener la posibilidad
de asistir a una fiesta navideña al margen
de las prisas, las compras, los anuncios publicitarios
y los compromisos. Si además no tienes
que preocuparte por la elección de tu traje,
o por si no has tenido tiempo de ir a la peluquería
y, más aún, si tienes la oportunidad
de practicar nudismo entre amigos, el resultado
ya es una fiesta perfecta.
A las seis de la tarde ya estaba
todo preparado gracias a los compañeros
que dedicaron su tiempo e ilusión para
que todos pudiéramos disfrutar de un local
decorado para la ocasión y con todos los
ingredientes necesarios para que la fiesta diera
comienzo. Y comenzó de forma animada. Si
hizo frío, pronto se olvidó cuando
se propusieron divertidos juegos de baile en los
que la mayoría participamos.
Continuó con ambiente
cordial y festivo y, sin mirar los relojes, nos
dieron las diez y las once y las doce… como
dice la canción. Fue una fiesta simpática.
En un principio a alguien le
puede parecer violento practicar nudismo en un
marco tan distinto del habitual (sol, naturaleza,
etc.), como es una fiesta en un local cerrado.
Si yo misma tenía algunas dudas, se disiparon
todas en la fiesta de inauguración de nuestra
sede y en la posterior celebración de la
Navidad, y es que en ambas ocasiones, la naturalidad
ha sido la pauta; supongo que ésta tiene
poco o nada que ver con que estemos vestidos o
desnudos en cualquier circunstancia. Digo esto
para aquéllos que, razonablemente, abrigan
dudas al respecto y les animo a que acudan a este
tipo de eventos.
Sólo me queda mostrar
mi agradecimiento a los que hicieron posible este
día, tanto a los que se ocuparon de la
organización como a los que dieron sentido
a esta fiesta con su mera presencia y buena disposición.
Gracias.
Raquel
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