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Presos anarquistas en la cárcel modelo
de Barcelona
La relación
entre el anarquismo y las corrientes naturistas
siempre ha estado presente a lo largo del tiempo.
Esta relación fue bastante importante a
finales de la década de los años
veinte del siglo pasado. Este papel de unión
sin duda correspondió al grupo «sol
y vida» que tenía como finalidad
el excursionismo. Las actividades de dicho grupo
se realizaban a través del ateneo naturalista
Ecléctico sito en Barcelona y su órgano
de expresión era la revista Ética
a la que sustituyen en 1929 por Iniciales,
cuya existencia ha de prolongarse hasta la Guerra
Civil. Cabe advertir que la propaganda del naturismo
se adecuaba perfectamente a los deseos de ruptura
que alentaban los jóvenes libertarios,
respecto a las pautas de comportamiento burguesas.
Así lo hace explicar un joven obrero en
una carta a la revista Iniciales bajo
el curioso pseudónimo de «silvestre
del campo»: Encuentro un gran placer estando
desnudo en pleno bosque, bañado en luz
y aire, dos elementos naturales e indispensables.
Sólo con verme despojado de mi modesta
indumentaria de explotado, paréceme que
ha desaparecido para mí todas las leyes
fabricadas para amargarnos la existencia y no
quedan otras que las que encarna la naturaleza.
La ropa representa
la esclavitud en unos y tiranía en otros;
sólo el desnudo representa al hombre anárquico
rebelde a todas las normas, desligado a los prejuicios
de atavío de la sociedad del dinero. Esta
relación se traduce en julio de 1928 en
la constitución de la Federación
Naturista, y en septiembre de 1929 en la celebración
del IV Congreso Naturalista Español, apoyados
ambos por el movimiento libertario.
No obstante, a medio
plazo las corrientes naturistas y libertarias
se irían diferenciando en sus conceptos
de vida cotidiana, que cuadraban más al
individualismo libertario (encarnado a la sazón
por teóricos franceses como Henri Ner)
que los propósitos de gestación
revolucionaria que en aquellos tiempos había
en organizaciones anarquistas como la F.A.I. (Federación
Anarquista Ibérica) que a lo largo de la
República se materializa en un cierto distanciamiento
entre ambas orientaciones; lo que no excluye que
el naturalismo, lo mismo que las corrientes de
reforma sexual penetre a lo largo del tiempo en
los medios libertarios con mayor intensidad que
en otros movimientos obreros. Con la caída
de la República y la llegada de la dictadura
del General Franco, todo esto desaparece.
Carlos Ortega
Socio 332
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