Aunque dicen que a ninguna edad es demasiado
tarde, yo empecé tarde en esto. Aunque
no mentalmente, sí de actitud. Quisiera
hacer una pequeña crónica
de mi experiencia.
Tengo 28 años,
y realmente "ejerzo" de naturista
solamente desde hace un par de años.
Siempre había querido ir a una playa
naturista, pero nunca había tenido
oportunidad. No confiaba en que mi familia
y/o mis amigos comprendieran mi postura,
y puesto que siempre he ido con ellos de
vacaciones, nunca me había aventurado.
Tuve la oportunidad hace dos años.
Me enviaron a Barcelona por trabajo, y decidí
pasar el fin de semana en Sitges. Me informé
antes de ir de las playas naturistas que
había, y allá me encaminé.
Aunque bastante alejada, la Playa del Homme
Mort no estaba mal. A pesar de estar muy
alejadas del pueblo y que amenazaba tormenta
por la mañana, la necesidad de probarlo
era mucho más fuerte. Y eso mismo
debió pensar el resto de la gente
que llenaban de naturistas las dos calas.
Ese fue mi comienzo en solitario en el mundo
del naturismo.
El verano
pasado decidí dar un pequeño
paso adelante, el segundo. No quería
que la experiencia del año anterior
en Sitges fuera la única, y pensé
que aquí en Madrid debería
haber algún sitio donde practicar
naturismo. Internet, mi salvación,
fue la que me informó que en Madrid
existe dos solariums donde se permite el
naturismo, los solariums de las piscinas
de La Elipa y de Barrio del Pilar. Fui al
de La Elipa, que es el que me pilla más
cerca de casa.
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Era diferente de
Sitges en el sentido de que siempre he ido con
miedo a encontrarme con algún conocido.
No estuvo mal, repetí 6 ó 7 veces
más durante el verano, pero faltaba algo…
El tercer paso fue
buscar alguna asociación en la cual encontrar
a gente con mi misma mentalidad. Encontrar algún
apoyo. Amigos, compañeros, colegas con
quien poder comentar experiencias y vivir juntos
algunas cuantas. Me tuve que armar de valor, pues
generalmente soy bastante indeciso en cuestiones
clave de mi vida. A finales de agosto encontré
ADN, la cual todos conocéis. ¡¡¡Y
en el momento justo!!! Menuda había montada.
Día 15 de septiembre acto "lúdico"
(que no manifestación) para informar a
la gente sobre el naturismo, la asociación
y ya de paso intentar conseguir la piscina naturista.
¡¡¡Y objetivos conseguidos!!!
El paso más
difícil para mí ha sido el contárselo
a alguien de mi entorno. Decidí hacerlo
con la persona que más confianza he tenido
nunca, una amiga con la que mantengo una magnífica
relación pero a la que veo muy poquito.
Después del primer ¿¿¿quéeee???
con una sonrisa en la boca, todo fue genial. Comprendió
mi actitud, y me apoyó incondicionalmente.
Siguiente paso, ir a la inauguración
de la piscina con la gente de ADN (gente genial).
No más soledad. Más de 200 personas.
Un sol estupendo, una piscina muy bien equipada,
trabajadores que no nos miraban como bichos raros,
y hasta hilo musical... Cuando volvía para
casa recuerdo que iba con una sonrisa de oreja
a oreja. Hacía que no sonreía de
esa manera...
Quisiera agradecer a toda la gente
de ADN la acogida que me dispensó, su esfuerzo
por el logro de la piscina y por la difusión
del naturismo.
El sábado
de diciembre que tuvimos piscina en Lago, una
vez en casa metí la toalla en la lavadora.
Mi madre se extrañó que “sólo”
metiera la toalla, y fue a la mochila a por el
bañador. Al verlo seco me preguntó
que si al final no me había bañado,
a lo cual no tuve más remedio que responderle
que sí, que me había bañado,
pero que no había necesitado el bañador.
Obviamente después tuve que dar una explicación
a mis padres, pero no se lo tomaron mal en cuanto
vieron la web y mis explicaciones. Hasta les enseñé
el boletín de ADN de Octubre en el que
me señalé en las fotos de la inauguración
de la piscina de Lago. Desde entonces no hay problema,
no tengo que mentirles dónde voy o dónde
estoy, ya sea en excursiones, reuniones o juntas.
Unos días
después se celebró en el Centro
Trece Rosas la fiesta de Navidad de ADN. Nos lo
pasamos genial. Fuimos unos 40, y no se paró
de bailar desde las 6 de la tarde hasta las 2
de la mañana. Claro que yo soy un pato
mareado, a la vez que muy vergonzoso (para algunas
cosas ;-), por lo que hasta la tercera copa no
empecé a hacer mis pinitos por la pista
de baile (arrastrado por Raquel, quién
si no). Yo me fui pronto, sobre las 11, ya que
había quedado con mis amigos (no naturistas)
en un pub. Me sentía tan feliz (y tan borracho)
que les dije de dónde venía. ¡¡Me
llevé una decepción!! Dado lo cachondos
que son, pensé que se tirarían años
riéndose de mí. Qué lejos
de la realidad. Me parece que no tardaron ni 15
minutos en pasar del tema y decir que les parecía
perfecto, que el naturismo no les parecía
raro, que lo único raro era que fuera yo
quien tenía esa filosofía de la
vida. Siempre me han visto demasiado serio, y
tal vez sea eso lo que les ha impedido tomárselo
a cachondeo. Eso demuestra que si te ven que te
tomas en serio algo ellos también se lo
toman.
Juanma
Socio 617
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