..............................
Las Revistas de ADN
Cómo asociarte
Legislación
Lugares en Madrid
Actividades
Prensa y noticias
¿Qué es ADN?
Videos
Jóvenes
..............................
................................
MAYO 2002
5. Crudiveganismo
................................

................................
................................

CRUDIVEGANISMO, por Nuria Aragón Castro

Alimentación crudivegana es aquella consistente en ingerir solo productos naturales y crudos, sin cocinar y que no sean de procedencia animal, tales como las frutas (naranja, plátano, aguacate, manzana, etc.), frutos (melón, tomate, pimiento, berenjena, calabaza, etc.), verduras (acedera, lechugas diversas, etc.) y semillas (avellana, nueces, piñones, lino, girasol, guisantes, etc.).

En este artículo voy a hablar del veganismo. (No ingesta de productos animales). En el siguiente, del porqué crudos.
La alimentación juega un papel primordial en el mantenimiento de la salud. Aunque esto que te-os voy a comentar ahora pueda resultaros un tanto extraño, su conocimiento y asimilación resultó crucial en mi vida, influyendo tanto en mi alimentación y salud como en la de mis hijos. Primero mi instinto y experiencia me llevó a ello, más tarde tuve la suerte de poder racionalizarlo e intelectualizarlo ayudándome a integrar dicho saber en mi ser y hábitos de vida, conociendo a mucha gente de diversos sectores sociales afines a este saber, con gran experiencia ya en dicho campo. El dato es el siguiente: el ser humano no es omnívoro como nos dijeron tantas veces de chicos en la escuela, sino frugívoro. Sí, he dicho frugívoro como los primates que somos. Muchos son los datos científicos que llevan a afirmar este conocimiento ya muy antiguo.
Las razones fisiológicas para definir al ser humano como comedor de productos vegetales son muchas. Cierto que el ser humano ha ido cambiando con los años y evolucionando pero hay una única realidad que son las características anatómicas actuales. Aunque el ser humano ha ingerido carne en los últimos años de su existencia (cuando hablo de carne me refiero a productos animales: carne de animales terrestres y aves, carne de peces, huevos, leches, quesos, yogures...), son muchísimos más los años que en su proceso evolutivo se ha alimentado a base de frutas y verduras crudas.
El ser humano puede mover su mandíbula no solo de forma vertical como los carnívoros, también de forma horizontal facilitando la molienda de frutas, semillas y frutos diversos. Nuestros colmillos apenas asoman de los demás dientes no siendo excesivamente puntiagudos. Si me diesen un conejo entero, mi boca no está muy preparada que digamos para desgarrar correctamente la carne.
Tampoco creo que me gustaría el “bolo” que se crearía en la boca. Mi psique tampoco está preparada para ello.
Nuestras glándulas salivares son de gran tamaño, al igual que otros frugívoros, jugando éstas un papel muy importante en la predigestión. Nuestra saliva y orina son ligeramente alcalinas. Los animales que se alimentan de otros. animales poseen una orina y una saliva ácidas.
Los animales carnívoros (mejor dicho, omnívoros pues por lo que he podido ver también ingieren hierbas y frutas diversas) tienen la capacidad de poder respirar a través de su lengua. En cambio, nosotros los frugívoros, lo hacemos a través de la piel. En nuestra digestión apenas elaboramos ácido clorhídrico por lo que no podemos descomponer bien las carnes en unidades más pequeñas no dañinas. No podemos elaborar la enzima uricasa, encargada de disgregar el ácido úrico de los productos animales, convirtiéndose éste en un gran problema causando grandes estragos en nuestra salud.
Tan solo tenemos un estómago, no varios como los rumiantes herbívoros y éste acaba en el duodeno, propiedad no visible en los animales omnívoros. Nuestras mucosas estomacales son muy débiles por lo que se dañan fácilmente con los ácidos provenientes de una alimentación animal. Para mí lo más crucial de la anatomía son los intestinos. Estos son muy largos y rugosos siendo el colon (parte última de ellos) enrollado. El que sean largos y rugosos no es porque sí.A lo largo de los siete metros del intestino delgado se absorben los nutrientes de los alimentos gracias a las vellosidades, los entrantes y salientes de la parte interna.
La intención es que el alimento pueda entrar en contacto con la mayor superficie del intestino posible para absorberse completamente. Si fuese liso, su superficie disminuiría.
Los nutrientes tienen que ponerse en contacto con las microvellosidades para absorberse y luego atravesar las células de las mismas para pasar a la sangre o a la linfa.
De este modo, se desperdicia una cantidad de ingestamínima. En cambio, los animales carnívoros poseen un intestino muy corto y liso con la intención de que el alimento se mantenga muy poco tiempo en su interior evitando con ello pudriciones y fermentaciones.
Uno de los grandes y abundantes problemas de salud que existe en la actualidad es el de los desarreglos intestinales.
Los cereales y en especialmente el pan blanco crean una especie de masa pegajosa como el pegamento que se adhiere a las paredes intestinales no permitiendo que estos absorban bien los nutrientes, necesitando de este modo ingerir más de la cuenta, dilatando el estómago, creando fiebre estomacal y taponando o empequeñeciendo la parte interna del tubo digestivo. Si a esto le añadimos la ingesta de productos animales, estos se mantienen en nuestro interior tanto tiempo que se pudren y fermentan. Las bacterias intestinales (flora) actúan sobre los azúcares produciendo fermentaciones sobre las proteínas (principalmente animales) apareciendo indol y escatol, responsables del olor de las heces y gases que distienden el intestino y molestan, síntomas de una malasalud, de enfermedad. Los tóxicos resultantes son absorbidos por los intestinos pasando a la sangre y creando más daños. El vientre se hincha presionando el corazón, los pulmones y otros órganos. Grandes conflictos parten de aquí. Si os fijáis también en la forma de nuestras manos, estas no son garras para desgarrar ni pezuñas como las de los herbívoros. Están perfectamente adaptadas para coger fruta y subirnos a los árboles. Nuestras piernas no son lo suficientemente veloces como para ganar a la carrera a animales herbívoros ni correr a tanta velocidad como los carnívoros. En cambio, son ágiles, muy ágiles.
En nuestra cultura occidental sobre todo, basada en gran medida en el poder económico del materialismo, así como en la prepotencia y egocentrismo del ser humano, tendemos a tener unos hábitos de vida y alimenticios muy insanos que no queremos cambiar. Nuestro ser se suele hallar bloqueado y aunque sí tendemos a ampliar nuestro intelecto, nos cuesta indagar en el saber de nuestro yo más profundo, coger las riendas de nuestra propia vida, costumbres, alimentación, educación y espíritu y dirigirlas con sabiduría, intuición y consciencia, en vez de delegarlas a terceros normalmente institucionalizados y con gran poder económico y social.
Actualmente se tiende a confiar en que todo lo que hay en el mercado se puede comer sin riesgo para nuestra salud y la de nuestros hijos y si ésta se debilita, ingerimos cualquier cosa que nos ayude a cerrar los ojos y paliar los síntomas de la crisis depurativa que nuestro organismo está sobrellevando con el fin de seguir comiendo y haciendo exactamente lo mismo que hacíamos anteriormente, que hacían nuestros ancestros o que nos han enseñado a realizar en la niñez en vez de intentar tomar consciencia de los porqués desde un punto de vista más profundo, asimilando las respuestas y cambiando y evolucionando en nuestros hábitos de vida, mentales y alimenticios, sirviéndonos de apoyo para ser cada vez un poquito más sabios.
Resulta realmente difícil cambiar la alimentación materna, pero es posible. Si tienes claro el camino, todo llegará, tan sólo hay que dejarse llevar. No te sientas mal si a veces tu fuerza de voluntad flaquea, es normal. Lo importante no es donde estamos sino a dónde miramos. No es el lugar sino el sendero. Ya haces mucho con cambiar pequeños detalles. Disfruta de ellos.

.......................................................................................................................................................
Actividades